¡Inspírate con Sandra! Cuidadora de perros profesional en HostalDog

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Hoy queremos ofrecer un punto de vista distinto al habitual. Normalmente hablamos de los beneficios de trabajar como cuidador de perros, sobre la oportunidad de trabajo en éste sector y cómo uno puede reinventarse profesionalmente para dedicarse a su pasión: los perros. Hoy os presentamos a Sandra, cuidadora de perros profesional desde hace muchísimo tiempo y que ha convertido ésta pasión en su trabajo, cuando se dio cuenta de que su auténtica vocación eran los perros dejó su trabajo como publicista para dedicarse enteramente al mundo perruno. ¡Os la presentamos!

cuidadora de perros Sandra HostalDog

¡Preséntate! ¡Queremos conocerte!

Soy Sandra, tengo 26 años… ¡Y me encantan los perruchos!

¿En qué momento decidiste dedicarte al cuidado de perros profesional?

Soy cuidadora desde hace muchísimo. Cómo siempre me han gustado los animales, me he convertido en la cuidadora oficial de mis amigos y familiares. Aunque de forma profesional no lo he hecho hasta el año pasado, cuando me di cuenta que los animales eran mi autentica vocación y dejé mi trabajo como publicista para dedicarme enteramente al mundo perruno.

 

¿Qué ofreces como cuidadora de perros a los peludos? ¿y a los dueños?

A los perros, dedicación. A los dueños, tranquilidad. En realidad, lo único que te pide un perro para que seas un buen cuidador es tiempo: paseos de calidad en los que pueda descubrir y jugar, y momentos de complicidad en casa como ver una serie juntos acariciándole o regalarle un Kong lleno de premios para que se entretenga un buen rato. Los dueños confían en mí porque saben que les voy a dar ese tiempo a sus peludos y que si tengo algún problema, como soy adiestradora, sabré solucionarlo.

 

¿Qué hacéis los perros y tú mientras están a tu cuidado?

Los paseos son lo mejor. Tengo la suerte de vivir al lado del río Besòs, así que puedo soltarlos (siempre que vea que el perro va a responderme) ya que no hay acceso al tráfico. Allí jugamos con la pelota, corremos y practico técnicas de adiestramiento (aunque no suelen qedarse el tiempo suficiente para desarrollar el adiestramiento como me gustaría). La rutina es de 3 paseos de una hora cada día, así que llegan a casa deseando tirarse en su camita a descansar. Ese es el secreto para tener un perro tranquilo en casa.

 

¿Qué servicios ofreces? ¿Cómo consigues que el perro se adapte a ti?

Adiestramiento, modificación de conductas, paseos, asesoramiento y canguro. Un buen paseo con muchos premios suele ser la clave. En cuanto el perro te  asocia a cositas buenas, ya te lo has ganado.

 

¿Qué información necesitas de su dueño antes de alojarlo en tu casa?

Depende del servicio. Si es para un paseo, sólo necesito saber que el perro no será agresivo conmigo o con otros perros con los que paseará. Si es para una modificación de conducta, los datos que necesito son muchísimos para poder comprender cuál es la causa de la conducta a modificar.

 

¿Aceptas a todos los perros? ¿A los que no… porqué no?

No. No acepto perros agresivos por dos razones. Por una parte, se requiere muchísima experiencia para tratar estos casos y mucho tiempo. Por otra parte, los métodos realmente eficaces para corregir esta conducta no me hacen sentir cómoda con el trabajo, así que no los practico.

 

¿Estás acostumbrada a perros con necesidades especiales?

He tratado desde cachorros con “problemas de esfínter”, pasando por perros con miedo, hasta perros con tratamientos a los que aplicarles su medicación. No son un problema, sólo necesitan un poco más de dedicación.

 

¿Nos explicas alguna anécdota que recuerdes?

Me pasó haciendo de canguro a domicilio (los perros estaban en su casa mientras el dueño estaba ausente y yo pasaba a pasearlos, darles de comer, jugar, etc…). Era el primer día que tenía que acercarme a casa de dos cockers preciosos. En principio no había problema, los había conocido el día anterior, así que entré en la casa muy resuelta para sacarlos alegremente cuando ellos aparecieron en el recibidor y se dieron cuenta que no era su dueño. No te puedes imaginar la que me montaron, aquello no parecían cockers, eran lobos que me intentaban morder. Salí pitando de la casa y desde la puerta escuchaba como ladraban. Pero no podía ser, iba a estar con ellos una semana así que la solución no era cerrarles la puerta. Me hice con un buen botín de premios, respiré profundo y volví a entrar en la casa. Tal como entré, deje caer varias chuches al suelo, y los perruchis sorprendidos se lanzaron a por ellas. Seguí avanzando por la casa dejando caer un reguero de premios, y los perros me seguían comiéndoselas hasta que llegué al sofá y me senté tranquilamente. Fueron ellos los que se acercaron a mí para pedirme más. Así me gané su confianza y pasamos una semana genial.

 

¿Lo mejor de tu trabajo? ¿y lo peor?

Lo mejor es la gratificación de un trabajo bien hecho, ver cómo un perro se ha superado, ha aprendido gracias a ti, o simplemente cómo te devuelve el amor que tu le has dado cuidándolo. De la peor parte del trabajo no tienen culpa los perros. La mayoría de los dueños son geniales, pero en alguna ocasión te encuentras con personas que son la causa de los problemas que tiene su perro y no piensa hacer nada por cambiar. Estas personas se lo ponen bastante difícil a los que somos adiestradores.

 

¡Bara libre! ¡Explícanos lo que quieras!

Siempre confío mucho más en alguien que lleva pelo de animal pegado a su ropa que en uno que lleva un traje impecable :)

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